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Los conversos y el agua

Escribe Susana Merlo

Como todos los conversos, muchos de los medios nacionales, tal vez avergonzados por la inexplicable y excesiva cobertura que hicieron de las alteraciones climáticas en Miami y buena parte del Caribe decidieron, finalmente, mirar un poco “para adentro” y descubrieron que también en Argentina había inundaciones…

Por otro lado, también cabe la posibilidad de que les comenzaran a llegar las “quejas” (por decirlo suavemente) de la gente de las zonas rurales, que hace al menos ¡3 años! que están pasando por sequías extremas y excesos hídricos, y ya están cansados de ver lo que pasa en Barbuda, Cuba, o Palm Beach que, sin duda, son mucho más glamorosas, aunque los dejen a ellos olvidados.

Otra opción adicional es que la tormenta, piedras y lluvias torrenciales que cayeron en plena ciudad de Buenos Aires, hayan alertado a más de uno cuando sintió que se mojaban los zapatos…

Sea lo que fuere, el sayo no le cabe solo a periodistas, ya que alcanza también a dirigentes y, más aún, a funcionarios a los que poco se les escuchó decir al respecto en las últimas semanas/meses, tal vez, porque alguno estaba muy ocupado disfrazándose de “hoja” para llamar la atención sobre los problemas climáticos (?), o algún otro todavía soñaba con su reciente visita -acompañado- a Saint Tropez

El caso es que, a esta altura, las responsabilidades son concurrentes, ya nadie se puede hacer el distraído. Ni los anteriores, ni los actuales, algunos de los cuales, con gran esfuerzo, van moviendo algunas cuestiones, como el Plan Federal de la provincia de Buenos Aires, que se estudió en los ´90 y se comenzó hacia fines de esa década, pero que ya debería estar terminado hace mucho tiempo.

Las discusiones interprovinciales por “a quién le toca el agua”, son increíbles en pleno siglo XXI y con la tecnología actual. Lo mismo sucede al revés cuando hay seca.

Igual de sorprendente es el desconocimiento generalizado, y falta de sentido común de muchos de los funcionarios de las áreas respectivas que, no solo no saben  absolutamente nada del tema de manejo del agua, sino que además les falta el más mínimo sentido práctico sobre que hacer en las crisis, como contener a la gente, y que medidas se pueden tomar para atenuar los efectos dañinos, desde la provisión de forrajes para el ganado, hasta los precios orientativos para evitar abusos, la oferta de campos “altos” para llevar la hacienda, o alguna compensación de fletes, entre cantidad de herramientas existentes, de las cuales no se oye hablar sobre ninguna. Saben más los intendentes y a nivel provincial, que en la Nación.

El caso es que a contrapelo de todos los pronosticadores que hablaban de períodos de seca (Niña), de alejamiento de las lluvias y excesos del Niño, etc., desde la primavera de 2015 casi no para de llover.

“Con inundaciones, tornados y tormentas asumió Mauricio Macri en diciembre de 2015. Llovió torrencialmente en abril del ´16. Ese invierno buena parte de la “Pampa Húmeda” se mantuvo bajo el agua, mientras las napas seguían aumentando su nivel. Hasta aparecieron “nuevos” ríos, y otros de 10-15 años se profundizaron. La primavera pasada las lluvias volvieron a la carga y, salvo pequeños “respiros” no pararon hasta ahora”, decía Campo 2.0 a principios de junio. Ahora también pasó el invierno y el problema se agudizó.

Pero no es nuevo.

Lo más sorprendente es que no se habla casi del monto de las pérdidas acumuladas que viene provocando el clima con estos excesos, o de cuantas obras se podrían haber hecho con ese dinero. Más aún, sigue sin hacerse público el listado de los legisladores nacionales que en 2006 le sacaron la “inespecificidad” al Fondo Hídrico de 2001 que, con un porcentaje proveniente de la venta de combustible y gas, había sido votado justamente para afrontar las obras imprescindibles en zonas rurales. Eso fue hace 16 años!!

Ahora, desde hace una década, los “dinerillos” se dividieron con intendentes para que, supuestamente, afrontaran obras de contención en la parte urbana de los municipios, y de las cuales también hay poco registro. Es más, algunos sospechan que parte de esos fondos se destinaron a campañas políticas a partir de entonces…

Aún así, y a pesar de la repartija, lo realmente sorprendente es que parece que no se llegaron a gastar la totalidad de los millonarios fondos anuales que se fueron recaudando.

De tal forma, si se sumaran las pérdidas efectivas materiales de todos estos años, más los recursos que, mal o bien, se tuvieron que destinar a alguna forma de asistencia, los impuestos no cobrados por menor producción y por estados de desastre agropecuario, más todo lo aportado por los que usan combustible, para el citado Fondo Hídrico, y las pérdidas de infraestructura vial, etc., provocada por el agua durante años, se concluiría que Argentina podría tener ya el estatus de estructura de Holanda, que es uno de los 3 principales productores de alimentos del mundo, a pesar de que está a 6 metros bajo el nivel del mar…