24-2-25 por SM- Cae Chicago. Cumbre en el Llao Llao. Banco Nación S.A. Semillas sin pruebas. Personal sobredimensionado. Temor por heladas tempranas.
Aftosa: ¿y las vacunas??
Mientras las lluvias se van normalizando en la zona central de la Pampa Húmeda, se mantienen muy irregulares en buena parte del resto del país, y con temperaturas muy por sobre la media. Esto afecta fuertemente a los cultivos extrapampeanos, pero también a las áreas ganaderas, tanto de invernada a campo, como especialmente de cría.
Con esta situación hacia fines del verano, y con las muy malas pariciones de los últimos dos años por secas muy prolongadas, los criadores van haciendo cuentas para afrontar otro largo período otoño-invernal, en el cual puede haber gastos extra por falta de comida, y con ingresos disminuidos por la cantidad de animales para vender, aunque los precios sean comparativamente buenos.
De ahí que esté creciendo la expectativa sobre los precios a los que va a salir la 1º ronda de vacunación antiaftosa en las próximas semanas, justo al cumplirse un año del escándalo por los precios excesivos del año pasado, que dispararon entonces el anuncio del Presidente Javier Milei de apertura de las importaciones.
Hasta ahora, sin oficializar aún, los comentarios son que la vacuna saldría $ 1.200 la dosis, pero hay que ver cuanto le suman los entes. A su vez, también se rumorea que además del atraso de casi 10 meses que hubo de parte del Senasa para dejar entrar las muestras de vacuna de los países vecinos, ahora directamente se habrían suspendido esas pruebas (que estaba a medio camino), por lo que la posibilidad de importar y abrir así el mercado local de vacunas, parece que va para largo.
Llamativo el silencio del Senasa al respecto, tanto como el más que prolongado trámite para hacer una simple importación dentro del Mercosur. Y ni hablar del mutismo que aturde de parte de la mayoría de la dirigencia….
Clima y precios complicados
Con una nueva caída en las cotizaciones de Chicago, el sector se va moviendo con cautela, ya que los daños causados por la sequía, aunque se frenaron en varias regiones centrales, no alcanzan para recuperar las pérdidas que ya se ocasionó en los rindes promedio.
Por ahora, se esperan algunas precipitaciones más sobre fines de febrero, que terminarían de regularizar la situación en el corazón agrícola, aunque la calma parece que no durará. La posibilidad de un otoño llovedor, con heladas tempranas, y exceso de precipitaciones en el centro y norte del país, amenaza especialmente a la cosecha de la ya jaqueada soja, y también del maíz de segunda.
De tal forma los productores no arriesgan y, de hecho, algunos prefieren tomar créditos a liquidar mercadería hasta no reponer con la nueva cosecha. También influye la inflación (en enero en 2,2%) que obliga a mejorar rápidamente la eficiencia productiva ya que con menor variabilidad, se achican los márgenes y se hace necesaria una mayor productividad, según comentaba parte de un selecto grupo que participará de la mega-cumbre del Llao Llao, donde coincidirán algunos de los mayores productores agropecuarios del país, para analizar lo que se viene por delante, el aumento de la escala, y las limitantes que aún subsisten (blend, blue, restricciones, etc.) a pesar de Federico Sturzenegger.
Otro tema que preocupa son algunos “excesos” en la liberación, como la eventual posibilidad de anotar cultivares de semillas sin los correspondientes ensayos; o “defectos” como la falta de racionalización aún de las pesadas cargas sociales que hacen aparecer como “sobredimensionados» a algunas empresas muy bien calificadas, pero que ya no pueden pagar la nómina, menos aún, contratar nuevo personal. De hecho, esta fue finalmente, una de las causas de la última crisis de SanCor que terminó en su convocatoria (pero no es la única….)
Una de cal y otra de arena
La soja, además de ser una unidad de cuenta para la producción agrícola, es el cultivo que mayor pérdida de poder adquisitivo tuvo en el último año y respecto al promedio de los últimos 5 años, según un estudio de Coninagro. Por ejemplo, para adquirir una cosechadora, en enero de 2025 se necesitaron 20% más de toneladas de soja que en enero de 2024, o sea, se requirieron 1.650 toneladas, unas 270 toneladas más que un año antes.
Con respecto al promedio de los últimos 5 años, la cuenta es todavía más negativa, ya que ahora se precisa 39% más de soja para comprar una cosechadora, 42% más para una sembradora y 38% más para un tractor.
En el caso de los fletes, en enero pasado se requirieron 34% más de kilos de soja para pagar un flete, que en enero de 2024, mientras que para el gas oil, al comenzar este año se necesitaron 40% más de kilos de soja para pagar un litro de gasoil, que en enero de 2024.
Según la entidad cooperativa, contrariamente la relación entre soja y fertilizante DAP (fosfato diamónico) viene mejorando, ya que en enero de se necesitaron 2,9 kg de soja para adquirir 1 kg de DAP, mientras que en enero de 2024 la relación era de 3,1 kg, representando una baja del 6% en un año.