2-4-25 por SM- Otra semana corta. Preocupan las crecientes. Aumentan exportaciones. Rebelión municipal. Hidrovía.
Frío y piedras
Mientras abruptamente se cortó la ola de calor, de la mano de distintos frentes de tormentas que fueron dejando lluvias copiosas a lo largo de buena parte del territorio (aunque no todo), la fuerte baja de las temperaturas de estos últimos días, reavivaron las preocupaciones por la cosecha de soja. Es que mientras el maíz es mucho más resistente a las lluvias, tormentas y temporales, y hasta soporta en planta hasta que se lo pueda cosechar, la soja es mucho más frágil y una vez alcanzada su madurez (o cerca) debe ser cosechada ya que fácilmente se abren sus vainas y puede perder los porotos.
A esto se sumaría ahora el temor por heladas tempranas que podrían acentuar las pérdidas, especialmente considerando que el grueso del cultivo recién está en estado de “llenado”, faltándole para la madurez, por lo que la cosecha aún no comienza (salvo en algunos lotes muy adelantados). El maíz, por su parte, recién alcanza un 13% de la recolección, y el girasol el 58%, ambos atrasados por las lluvias y la falta de piso que impiden adelantar
La semana presentó, además, nuevas tormentas con fuerte granizo que alcanzaron a distintas zonas, Además de Cuyo, las más fuertes con daños en muchos lotes totales, se dieron en el sur de Cordoba (Monte Maíz-Monte Buey), y en la zona de influencia de Rosario. Esto, por su parte, incrementó el alerta por crecientes que El Diario ya había adelantado la semana pasada para Formosa (Bañado La Estrella), que ahora se amplió a parte de Salta por desbordes del Bermejo.
Para el sur, por su parte, toda la atención está puesta en el sur de Córdoba, el Río Quinto, y el Salado aguas abajo que, generalmente cuando desborda, afecta el norte y centro de Buenos Aires, entrando por el extremo noroeste, una región que ya tiene varias localidades complicadas por excesos hídricos.
Y esto, puede ser particularmente grave, cuando trascendió que falta completar todavía un tramo del Plan Maestro-Canal Federal que, justamente, fue planificado hace más de 30 años para terminar con este tipo de inundaciones, y encauzar las aguas del Salado hasta su desembocadura en el Samborombón. La difusión ahora del tema que, además, contaría con los montos necesarios del Fondo Hídrico, aunque inmovilizados en el Banco Nación, agregó una cuota extra de malhumor entre los productores.
Se exportó más (con menos)
Mientras los mercados locales siguen alterados, ahora por el feriado del 2 de abril por Malvinas (con un día menos de comercialización); las sucesivas medidas de fuerza sindicales, en este caso, de los recibidores de granos (Urgara), y la conmoción mundial generada por los aranceles que el Presidente de EE.UU, Donald Trump comienza a aplicar esta semana, y cuyo impacto aún no está totalmente claro, el mercado local va retomando algún ritmo.
Y, aunque la operatoria fue tranquila, tanto el maíz como el trigo tuvieron mejoras copiando las subas registradas en Chicago. La soja, sin embargo, se mantuvo estable en la plaza local, a pesar de la suba que registró en Chicago por la presión de distintos grupos para que la Administración Trump autorice un mayor “corte” con biocombustibles, tendencia que sigue creciendo en distintos países del mundo.
En ese contexto, se supo que a pesar de que el ingreso de divisas por granos descendió 15% en marzo respecto al mes anterior con U$S 1.880 millones, las exportaciones agrícolas ascendieron a U$S 6.134 millones en el primer trimestre del año, lo que implica un 26% más que en igual período del año anterior. El aumento se da a pesar de la caída registrada en las cotizaciones internacionales.
Solo el complejo oleaginoso-cerealero, incluyendo al biodiésel y sus derivados, aportó el año pasado, el 45 % del total de las exportaciones de la Argentina, según datos del INDEC, en tanto que el principal producto de exportación del país sigue siendo la harina de soja, seguida por el aceite de soja, y el maíz.
A favor y en contra